El mejor corrector

el mejor corrector

Para salir guapa no hace falta ir muy maquillada en el día a día, basta con un par de trucos sencillos como el de aplicar el adecuado corrector o antiojeras.

Lo más común es optar  por un corrector color ‘carne’, donde será preciso elegir un tono que se parezca lo más posible al de nuestra piel. Para escoger hay que colocarse frente a un espejo y con buena luz, aplicar un pizca sobre la mandíbula: el tono que mejor se funda y ‘confunda’ será aquel con el que debemos quedarnos.

Hay que usar la cantidad justa y también acertar con la textura del mismo: lo hay líquido, en crema, barras, polvos compactos o lápices. Si nuestra piel es grasa o muy seca es mejor evitar cremosos o untuosos. Hay que difuminarlo bien y especialmente sobre las líneas de expresión, ya que  mucha cantidad marcará aún más las imperfecciones. Puedes hacerlo con los dedos  o con pinceles con suaves toques.

No obstante, el corrector será de un matiz u otro de acuerdo con la necesidad de disimular un defecto diferente. Si se trata de ocultar ojeras y defectos pequeños basta con el citado tono natural, beige o rosado, sin contrastar con nuestra tez. Si, por otro lado, lo que queremos es tapar rojeces, venitas o granos es mejor optar por uno verde o amarillento.

En el caso de aplicarlo tras la base de maquillajes, hay colores que ofrecen más cobertura, en función de cada tipo de piel: las muy morenas pueden usar azul para las ojeras, las asiáticas o pieles claras pero aceitunadas, morados, y los naranjas corregirán venitas azules en las más pálidas. Cuánto más diferentes sea el cosmético respecto a nuestro color natural habrá que difuminar con más tino.

Originally posted 2013-07-05 19:02:19.

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