EL HIJO UNICO. COMO EDUCAR AL HIJO UNICO

EL HIJO UNICO. COMO EDUCAR AL HIJO UNICO

El tópico ha sido siempre que el hijo único es más mimado, consentido, egoista y poco sociable que los niños que tienen más hermanos. Ultimamente se dice que, por el contrario, son niños más maduros, despiertos, con mayor personalidad y aptitudes de liderazgo notables.

Probablemente, casi seguro, ni unos ni otros tienen razón. El hijo único tiene una carga que muchos padres ignoran: es el único depositario de la atención y presión de los padres, y eso sí que puede ser nocivo. Lo que puede ser un conflicto no es el hijo único, sino los padres del hijo único.

Cada hijo, único o no, se ajustará a los tópicos que existan según sea la educación que reciba. No por ser el hijo mayor será más responsable si los padres no le enseñan a serlo, de la misma manera el hijo único no será caprichoso y mimado, si los padres no lo educan favoreciendo estas actitudes.

Al hijo único hay que educarle enseñándole que no es único. Que no es el centro del mundo, ni todo gira entorno suyo. No hay que mirar con lupa todo lo que dice o hace y alabar en exceso sus logros, valorarlos y felicitarle cuando lo merece, pero no temer censurarle cuando falla.

El hijo único no tiene porque ser el más mimado pero sí que será el más mirado, dicen los especialistas. Esto, los padres lo deben tener en cuenta para no convertirse en una fuente de estrés para el hijo, no hay que estar constantemente encima de él. Resulta imposible que se desarrolle una personalidad normal si siempre se es el foco de atención.

Los padres de un hijo único han de respetar sus gustos y no focalizar en él los suyos propios, dejar que elija que actividades le apetece hacer y aceptar que tal vez no sea todo lo brillante que los padres desearían, sin que se sienta frustrado y que les está fallando.

Al hijo único hay que propocionarle un ambiente de niños o jóvenes de su edad, que no esté permanentemente con gente adulta. Favorecer su sociabilización hará que aprenda a compartir, a ceder, a ganar y a perder, algo que por el hecho de estar solo nunca podría experimentar.
Los padres deben favorecer que otros niños vayan a su casa, que revolucionen un poco ese ambiente que suele ser siempre muy ordenado. De la misma manera hay que animar al hijo único a ir a casa de otros niños, de campamentos o vivir estancias fuera del entorno en el que él es el dueño y señor absoluto.

Otro gran peligro que acecha al hijo único es la sobreprotección. A veces, hay hijos únicos que deben librar auténticas batallas con sus padres para hacer cualquier cosa que a éstos les parece peligrosa, y por tanto negada para ellos. Hay que evitar que el niño sienta siempre la sombra protectora de los padres, el hijo único será el que deba solucionar sus conflictos como hacen todos los niños, el que se equivocará como todo ser humano sin que eso vaya a suponer ningún desastre.

Los padres han de ser siempre generosos, pero en el caso de tener un hijo único, mucho más. No pueden pretender que el hijo les siga adonde vayan, piense lo que ellos piensan y disfrute con lo que ellos creen que es divertido. Yo siempre he pensado que es mucho más dificil educar a un sólo hijo que a varios, por eso, a los padres de hijos únicos que consiguen que sus hijos no sufran todas esas connotaciones negativas que tiene su circunstancia, les daría una matrícula de honor. No es facil, pero tampoco imposible, así que ¡ánimo!

Originally posted 2011-07-10 06:00:21.

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